sábado, 19 de junio de 2010

Libro poemas 2: Insistencia de la conciencia

LIBRO POEMAS 2
INSISTENCIA DE LA CONCIENCIA

1
La mente construye
Infiernos o paraísos minuciosamente
Elige un dolor y lo acrecienta
Con recuerdos, con temores, con posibilidades
O decide una paz y la posiciona
Con detalles de amor, con alegrías externas.
Somos dueños de quienes somos
Amos y señores de la vida
Incluso la ignorancia de este poder
Es una escogencia

2
Cuando salgo a la vida cada día
Mis sentidos –excitados por la posibilidad-
Se estiran y tiemblan.
Desconozco la aburrición
Miradas, caricias, palabras
Brotan desde su fuente inagotable
Para ofrecerme sus riquezas.
Cuando llega la noche
Exhausto y satisfecho
Cierro los ojos, me entrego a la muerte...
Sonriente... una y otra vez sonriente

3
Quien me lee
Sabe de qué hablo
Porque escribo de mi vida
Que es su vida
Porque escribo de su vida
Que es la mía
Nos separan percepciones

4
Despierto...
Ante mí está el nuevo día
Como una página en blanco...
¿Ternuras?¿Lucideces?¿Temores?¿Asombros?
¡¿Qué habré escrito al llegar la noche?!
¡Ahora sé que nadie escribe por mí!
¡También sé que comer un helado
puede ser un goce magnífico!
¿Qué importa
si los demás no disfrutan mis páginas?
¡Soy el hacedor!
¡Dios en cada uno de mis días!
...Mi poder creador
genera palabras, movimientos, abrazos...
¡La creación es mi felicidad!
¡Soy feliz al vivir cada día!

5
¡No más temores!
Uno por uno los deshago
Los desecho
Los reemplazo por amor y paz
Ahora comprendo que eran mis creaciones
Su poder... yo lo cedía
Al recordar o al imaginar...
En presente
El temor sólo es una palabra

6
La vida en el cuerpo
Va decayendo
Y la muerte va surgiendo
Majestuosa
Hermosa como una novia... como una virgen...
Casi presiento la delicadeza de su abrazo
La suavidad con la que aspira mi aliento
A veces, tiemblo impaciente.
Afortunadamente
Sé que es mía
Nadie logrará apartarla...
Su lentitud
Acrecienta mi deseo

7
La ira
Yace en mis profundidades
No la extraño
Recuerdo su poder
El desequilibrio que me inundaba
Cuando brotaba a través de cada poro
Ahora elijo ternuras, sonrisas
Exploro el amor


8
Veo almas
Cuando miro a los ojos
Y me complazco
¡Son territorios hermosos!

9
Una sonrisa
En un rostro hermoso
Logra ineludiblemente
Mi sonrisa

10
¿Placeres
del cuerpo, de la mente, del espíritu?
Sé quién es cada quien
Por sus elecciones
Por los goces que ansía...
Caricias, belleza, silencio, atardeceres,
Mangos amarillos, rostros sonrientes
Son imanes diferentes
La vida me ha cambiado paulatinamente

11
Como un atardecer
Desciendo hacia tu cuerpo
Cargado de colores
E ilusiones lentas
Mis caricias planean sobre ti
Buscando silencios o exigencias
Al llegar la noche
Me reencuentro en tus ojos

12
Mis nuevos ojos
Ven a Dios
Y sonríen sin temor
Ha dejado de ser una lejana incógnita
Ahora sus brazos adquieren todas las formas
Y me reciben cada día
En la luz y en la sombra
En lo grande, en lo pequeño
En la posibilidad
Ya no es creencia, sino certeza
Ya es otro el juego

13
Elijo el juego
Los jugadores, las reglas
Y cada día aprendo trucos nuevos
Así me aseguro el gozo...
Pero, otras veces, prefiero el azar
Rechazo todos los límites
Me dispongo ansioso a recibir sorpresas.
Me lanzo sobre la vida
Como sobre una jungla misteriosa...
Tengo heridas causadas en la oscuridad
Atesoro sensaciones inconfesables
¡Apasiona este mundo
cuando no se le toma en serio!

14
Hablo con seres sin tiempo
Habitantes de otra dimensión
Son mis Maestros
Sus cálidas voces –lentas y profundas-
Me llevan hasta pensamientos nuevos
En su presencia
Presiento espacios infinitos
Posibilidades alucinantes...
Empequeñecido pero privilegiado
Escucho su amor

15
¡Atesoro posibilidades!
En épocas de escasez
Elijo una
Y la recreo en mi espacio
En mi tiempo
Exponiéndola ante mi sol.
Mis ojos entonces
Son testigos de brillos y colores
Espléndidos...
Gracias a la vida

16
Confieso
Que ya no me seducen
Ni la fiesta ni el licor
Ya no son esas mis búsquedas
Ahora la alegría surge
Desde mí
Y se extiende hacia las cosas
Puedo sentarme y disfrutar una montaña
-sin música, sin gritos-
o una lluvia persistente
o el silencioso correteo de las nubes
Algo ha pasado en mí...
Este gozo interior
Parece no requerir nada.
Con un poco de sueño y otro poco de comida
Estoy dispuesto para la vida

17
Lanzo mi palabra
Cargada con mis emociones
Ella recorre los espacios
Como anuncio, como abrazo, como espera...
Hasta que llega
Siempre jubilosa
Cansada a veces, pero poderosa
Y se introduce alma adentro
Encontrando el sitio dispuesto para ella...
Allí se disuelve...
O se recuerda

18
¡¿Quién quiere
mis caricias, mis besos, mis abrazos?!
Sólo requiero un gesto, una mirada, un sí...
Sólo yo puedo darlos. Nadie más los tiene...
¡Y yo los regalo!

19
Creo en la vida
Su movimiento es perfecto...
Cada pequeñez
Encaja en su pequeño espacio
Cada grandeza
Concuerda con su gran espacio.
Lo que se estanca se pudre
Lo que fluye crece...
Dan los que tienen
Temen los que no saben
Viven los que aman
Mueren quienes necesitan morir...
Los milagros abundan en el día a día

20
Conoce la flor para qué existe
Cuál es su labor y cuál su tiempo
Lo sabe el árbol
El viento no duda en el cómo y el cuándo
El agua fluye siempre hacia el mar...
En cambio los humanos
-amos de la creación-
han olvidado las respuestas
de todas las preguntas
y han asumido como privilegio
el inventar diariamente sus vidas

21
Ver es un milagro
Es un milagro lograr escuchar
Rozar una piel y generar un grito
Cazar pensamientos con redes invisibles
Pronunciar palabras desde ese lugar misterioso
En el que vuelan y se esconden como luciérnagas...
¡La vida es tan magníficamente generosa!

22
Pequeñas cosas
Mis amadas
Palabras, gestos, caricias, miradas, besos
Hoja, brisa, ave, nube, tierra
Cansancio, silencio, sonido, momento...
Pequeñas amadas mías
Olor a café, sabor a mango, color azul o blanco
Pasos de niño, rostros de mujer, lágrimas de hombre
Sueño profundo, agua cálida, camino en el bosque
Diminutas cosas
Que construyen mis días
Y los llenan...
Cada pequeña sonrisa
Cada sensación
Cada recuerdo
Llega a mí como regalo secreto
Enviado por quien me ama

23
Conozco la tristeza
He mirado –de frente-
Sus ojos oscuros
He sentido en mí
Sus manos frías...

Pero reconozco también
Su oculta bondad
El callado esfuerzo
Con el que me eleva
Hacia verdades secretas

24
Mis ojos
Recorren la vida
Sin esfuerzo, sin limitaciones
Saltan gozosos
De una hoja en el árbol o en el viento
Al cuerpo de una joven mujer triste
A los ojos sonrientes de una niña que pasa
A la nube que se deshace sin llantos ni gritos
Estos ojos magníficos
Saben disfrutar los banquetes que se le ofrecen
Gratuita y permanentemente

25
Mis verdades
-pequeñas, luminosas-
Tan ajenas a otros
Pero tan mías
Cambian casi imperceptiblemente
Como las aguas de cualquier río...
Sin embargo
Ellas me sostienen poderosas
En los días y las noches
Por los que navego...
He llegado así a playas remotas
A exóticos paisajes multicolores...
Mis poemas son mapas, rutas, señalizaciones
Quien quiera sonreír conmigo
Me encontrará aquí,
Porque es aquí donde estoy

26
Busco dentro de mí
Y encuentro el universo...
Ninguno de mis caminos
Tiene un fin


27
A TU LADO
Miro tu cabeza
Tu nuca, tu hombro desnudo...
Y me niego a acariciarte...
Contigo dormida, en silencio,
Vuelvo a sentir el gozo primario
De quien nunca te había visto
De quien nunca te ha tocado
Quizá
El paraíso es la inocencia
La inexperiencia de los sentidos
La no acción...
¿Cómo Eva
despertarás para tentarme?

28
Envejezco...
Elijo, con menos expectativas,
Mis placeres
Acaricio con mayor lentitud
Las palabras, las pieles
Observo más,
Actúo poco.
Estoy ahora más cerca
De la muerte ... y de la vida

29
Una vez más
El silencio me atrae
Con su extraña luz.
Cuando llego a él –y él llega a mí-
Sus grises y blancos
Me envuelven paulatinamente...
Como una promesa

30
¡Hoy miré!
¡Hoy escuché!
Descifré dentro de mí
El mundo que cruzaba veloz,
Los ojos que no podían escapar,
La piel que se resistía...
Hoy viví de otra manera
Lejos de mi cuerpo
Conocí otros sabores...
Paisajes hechos con paciencia
Se me ofrecían descaradamente...
Ahora necesito dormir

31
Cuando se olvida el juego
Todo parece desarraigo
Despedida
Traición, duda, miedo...
-aún ante la exuberancia
de un día torrencial
o de una mujer hermosa
o de un niño que llora-
Cuando se olvida el juego
Las palabras ya no son magia
Y el tiempo se densifica, se hace real...
Afortunadamente
La memoria despierta con un roce secreto,
Con un murmullo... escuchado
En medio de los gritos,
Con una sonrisa incontenible...
Quienes me ven diariamente
Saben que digo la verdad
Perciben el brillo en mis ojos

32
¡Escuchar, exige!
El agua que se abre
Y recibe la roca
Y luego se cierra imperturbable
-pero con la roca en su interior-
Es metáfora de quien escucha...
Exige aquietamiento
Exige comprensión
Exige amor

33
Hay poder en las palabras
Ellas –en un instante-
Generan oleadas de pensamientos
Violentas emociones
Ternuras nuevas...
Quien las pronuncia
Convoca ocultas fuerzas
Presencias invisibles
Y energías cósmicas...
Subestimarlas significa sufrimiento
¡Aprécialas o calla!

34
¡Es tan extraño vivir!
¡Cada instante... algo nuevo!
¡Nuevo... cada instante!
Resulta casi insoportable,
Pero su maravilla me salva
¡¿Cómo no disfrutar tanta hermosura?!
¡¿Cómo puede alguien dejarla pasar inadvertidamente?!
...Mis hijos gritan y ríen...
Ellos también saben

35
¿Quién soy lector?
¿Por qué te hablo
como si te conociera desde siempre?
¿Para qué me lees?
¿Cuándo nos miraremos a los ojos?
¿Habré muerto ya cuando leas estas letras?
¿Cómo escucharé tus respuestas?
¡Palabra!¡Magia!
Dos nombres
Para la misma página
Que ya no es blanca

36
Cuando se incendia una planta...
Nace una flor
De color encendido

37
El sol me ha buscado y encontrado
Aumenta el calor en mí
También cambia mi color
Incluso mi estado de ánimo
Ha sido transformado
¿Por qué no lo notaba antes?

38
Todo es un motivo
Para las palabras
Ellas son el espejo
De un instante...
¡Aunque no son el instante!
¡¿Para qué escribir?!

39
Como sol diminuto
Una flor amarilla
Se abre paso
A través de la oscura tierra...
No hay aplausos
Para este resplandor
Nadie grita emocionado
Ante este acto heroico...
¡Incendio en el rincón!

40
Ahí está la piel desnuda...
También el recuerdo
De mi mano acariciándola...
Y ahora las palabras
Nombrando la piel
Y la memoria de la piel...
Pero no son la sensación
Ni la emoción de la caricia
Otro círculo más
Atrapado en la conciencia

41
La noche, el trueno, el rayo,
La montaña... hablan de mi pequeñez
Sin embargo,
Algo en mí se rebela
Siento una grandeza
Que no cabe en este cuerpo diminuto
Presiento poderes insondables
Y antiguos
Cada encuentro con otro
Es encuentro de colosos

42
Todo lo tocan las palabras
Instantáneamente
Sin límites de tiempo o espacio...
Sol, ave, amor, hoja, viento, piel...
Tras ellas,
Pensamientos, emociones, recuerdos...
Calor, libertad, gozo, color, vuelo, caricia...
¡Y entonces,
un silencio
Lleno de posibilidades!
Como magos, tiernos y poderosos a la vez,
Recorremos los días lanzando palabras
Transformando la tierra

43
Llueve
Los perros dormitan a mi lado
Yo escucho, observo, siento, pienso...
¿Quién soy?
¿Un recipiente que filtra al universo?
¿Un dios poderoso que olvida
que sueña, que ríe?
¿Importa la respuesta?
Cada pregunta es una elección
No una duda.
Sólo interroga
Quien abandona la quietud
Quien sale del estancamiento...
Continúa lloviendo
Los perros ahora duermen

44
Sentado
En medio del frío nocturno
Observo hermosos rostros
Desfilando ante mi mente,
Ante mi corazón.
Les sonrío

45
En un instante
Lanzo mi mente
En busca de un rostro amado...
Y en un instante
Lo observo –sin ojos-
Dentro de mí
Incluso me mira y me sonríe
¿Este es un poder de todos los humanos?

46
¡Dios!
¡Qué palabra poderosa!
La pienso, la escribo, la nombro
Y algo en mí salta con reverencia...
¡¿Si eso me causan las letras...
qué me causará Aquel a quien nombran?!
Lo busqué durante años
En libros, en religiones, en filosofías...
Ahora lo espero en un cuerpo.
Seres de luz me lo anunciaron
Y ya sus señales están encendidas...
Sus pasos se acercan a mis pasos
¡Tiemblo! ¡Dios!¡Tiemblo emocionado!

47
¿Qué sabe de mí la gota que observo?
¿Qué sé yo de Dios?
Recorro los días amando
Mi rostro se ilumina, iluminando rostros

48
Entro en mí.
De pie, Dios me espera
Las palabras no bastan

49
Descanso en la verdad
Sin pretensiones
Sin esfuerzo
Arrastrado por ella misma
Hacia el amor
Destino ineludible

50
La belleza me llama
Desde unos ojos
Desde una piel
Desde un movimiento ingenuo
Desde el color más sencillo
Hasta la más grandiosa explosión de nubes
Diariamente me complazco
Observando pequeñeces
En cuerpos y bocas
En planicies y montañas
La belleza sabe multiplicarse
Para quien se acerca expectante
Como si hubiera olvidado

51
Comprendo el llanto del que no sabe
El miedo de quien espera
Son regiones conocidas
Cuando se recorre la tierra como humano
Cuando se tiene un corazón o un cuerpo.
Pero
Quien abre los ojos y observa
Percibe que todo pasa
Y que ese pasar es regalo misterioso
Anuncio de vida nueva
Sabores exóticos ocultos hasta ahora...
Banquete hasta el fin

52
Nadie más puede ver estos colores
Esos pinares recorridos por la niebla
Esa luz magnífica tras las montañas
Nadie percibe esta humedad
Este frío que se aferra a mis dedos
Esta emoción sin nombre...
¿Para qué escribo entonces?
¿Quién se interesará en mis gozos?...
¡Ya pasó!
¡Ahora... enorme oscuridad!

53
Pasan ante mí situaciones y seres
Sonrío frente a unos
Frunzo el ceño frente a otros
Como ondas
Mis reacciones cambian el escenario
Creando –a su vez- nuevas reacciones...
Parece la vida...
Ahora elijo cerrar los sentidos
Y surge una obra diferente...
Son mis pensamientos los que pasan
Los que tejen lágrimas y miedos...
También parece la vida...
Decido sentir el viento, la piel, la ternura
Otras posibilidades se elevan
Para mi conciencia...
¿Quién define la vida?

54
Agua
Y sonido de agua
Lluvia persistente, irreprimible
Cayendo desde el abismo
Como si hubiese encontrado su razón de ser...
Sonido que cae y golpea

55
Ahora,
Tras el paso de los años y las cosas,
He decidido cambiar mis responsabilidades...
Desde hoy me dedico a disfrutar la belleza
-Como profesión-
Para ganarme un lugar en esta tierra.
Admiraré rostros y montañas,
Sonidos de ríos pequeños
Vuelos de aves y mariposas.
Rescataré del olvido
Pieles jóvenes o viejas
Sonrisas tímidas, miradas temerosas
Palabras susurradas...
Sabrán de mí
Vientos y lluvias
Hormigas, libélulas, pinos, sauces,
Cascadas y arreboles, piedras y caminos...
¿Me siento preparado!

56
Troncos gruesos, enormes y rugosos,
Cortezas descascaradas, silenciosas
Ramas verdes, delgadas
Hojas, hierbas, mosquitos diminutos,
Un rojo pájaro que cruza
Montaña que asciende y asciende
Rumor de rocas y agua
¡Todo para mí!

57
Me despojo
Poco a poco
De lo que creía importante...
Sin anclas visibles
Deshago ahora mis ocultos deseos
Y espero... libre...
¿Qué amaneceres surgirán?

58
Me lanzo sobre tu piel
Con esa tristeza
Que reconozco como antigua:
Tú no estás allí
Aunque desde allí me llamas
Sólo es una puerta diminuta
Una promesa
Frecuentemente incumplida
Para hacerse necesaria
Pero
Otra conciencia también me busca
Y yo estoy cansado
Únicamente el espíritu me satisface

59
El silencio
Se ocupa de mí
Me moldea
Pule cada desamor
Hasta lograr
Una sonrisa, un beso
Una palabra dulcificada
Mis caricias
Son un fruto
Largamente forjado

60
Me alejo de los hombres
Miro desde la distancia a las mujeres
Sólo atardeceres gigantescos
Logran detener mis ojos.
Como en mi adolescencia
Vuelvo a pensar en dejar el cuerpo
Y regresar a las estrellas.
Anclado por palabras celestiales
Recorro mi tiempo

61
Escucho el llamado de la vida
Su insistencia sutil...
Despliega para mí
Sus sonidos, sus colores
El poder de sus emociones.
El día llega
Cargado de posibilidades.
Tentado, observo
Tentado, acaricio
Tentado, pienso
La vida avanza sobre mí
Como un sol o una sombra...
Soy mi decisión

62
Tras los ojos
La oscuridad del alma...
Aunque la piel brille y llame
Aunque la boca sonría
Aunque las palabras acaricien...
Sin embargo
En mi propia desnudez
Percibo la belleza de los otros
La grandiosa lucha que los redime
Para mí
A través de los siglos

63
No descienden castigos divinos
Sólo una nueva libertad
Y decisiones también nuevas
Dueño de los deseos
Transformo mi mundo
En un lugar de rituales
Únicamente mis leyes los gobiernan
Sonrío al sol y al ave y al viento
Acaricio a la mujer y al niño

64
Me impulsan mis decisiones
Me detienen mis temores
Nadie más tiene poder sobre mí
Los otros lo saben o lo intuyen
Y conservan su distancia
Soy el vacío que no desean
La presencia que despierta sus recuerdos
Es más fácil dormir bajo el peso de la pesadilla
Que afrontar cada paso
Y su abismo magnífico

65
Seducción...
Imagen de fuego
Imagen que invade, que posee...
Para alejarse y crecer en espiral
Tras la sonrisa apenas esbozada
Tras la malicia en los ojos
Invitación...
Velos transparentes
Pero velos al fin
Permitiendo y prohibiendo
En su juego de reglas cambiantes
Planeadas sólo para la intuición

66
Incomprensibles
Los invisibles minutos desaparecen
Según los relojes y las voces de los hombres
Quizá se deshacen
Quizá cambian de espacio
Quizá no existen en la realidad
Sólo en la incomprensión

67
Nada perturba la mañana:
El viento duerme
La telaraña permanece vacía
El agua –al fin- ha callado.
Yo, sin embargo,
Ajeno a la naturaleza
Construyo preguntas
Con la desesperanza del necesitado

68
Aún en el vacío
En la exacta mitad de una decisión
Observo
Sin pasión, sin asco
Sólo porque los ojos están abiertos
Con una atención no premeditada
Los colores –magníficos- pasan
Los seres –imprecisos- también pasan
Yo permanezco, apenas visible

69
Sólo algunas vidas
Se perciben sagradas, mágicas
Las demás
Parecen bullosas inconsciencias.
Ni fama, ni poder, ni dinero
Crean la diferencia...
Algo en la mirada
Algo grandioso en la presencia
Una sutileza en la voz, en el movimiento
Una imantada energía, como estela luminosa
¡La existencia
como posibilidad abrumadora!

70
Paulatinamente
Vuelvo a la vida
Recupero los matices... su luz...
Surgen –desde algún lugar profundo-
Formas y emociones dormidas, aquietadas,
Temporalmente imposibilitadas por mí
El círculo recobra su eternidad
Yo alejo el punto de mi muerte

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