ASCIENDO AL DÍA
1
Cazador de emociones
Atento
Recorro rostros, miradas, cuerpos
Nubes lentas, soles poderosos
Palabras cargadas de belleza...
Mis horas
Plenas de posibilidades
Se ofrecen generosas a mis caprichos
Mis manos acarician permanentemente
Mis ojos vencen toda intimidad
La vida ha vuelto
2
¡Misterio!
Ninguna claridad, ninguna certeza
Cada quien eligiendo respuestas
-simples o complejas-
Para acallar el misterio...
Cada quien siguiendo
Sus propias creaciones
Sus preciadas verdades...
Hasta que desaparecen
O se desploman insustanciales
Como humo blanco
¡Misterio!¡Misterios!
3
Una y otra vez
Cada amanecer
La conciencia –como un ciego-
Estira sus brazos
Incapaz de dar forma
Al más allá de sus dedos.
Por el vacío que atraviesa
Reconoce su grandeza
Por lo que no palpa
Intuye abismos magníficos...
Paisajes aún imposibles
4
En la quietud
Mis pensamientos se lanzan
Hacia destinos desconocidos.
Con los ojos muy abiertos
Invaden regiones prohibidas
Temidas direcciones...
Quien me observa
Sólo ve quietud
Quien se acerca
Percibe distancias, desiertos, soles, selvas, abismos
Soy una estática aventura
Un peligro silencioso
Un universo de caminos secretos
5
¿Qué vida es digna?
¿Cuál insulsa? ¿Magnífica? ¿Torpe?
¿Actos, palabras, emociones, pensamientos, intenciones...?
¿De cada día, de cada mes, de cada año...?
¿Entre la gente, en la soledad...?
¿Momentáneas, explosivas, constantes, graduales, planeadas?
¡¿Qué vida merecerá su nombre?!
¿Importarán los resultados?
¿Quién asume concientemente su paso por la tierra?
6
Sólo un gesto, una sonrisa
Una mirada como una puerta
Y se inicia la aventura insospechada...
Ella, la otra, ha llegado a transformarme
Su sola presencia
Causa silencio en mis playas
Mi piel brilla contra su piel
Como velas que se encienden ante la cercanía
Las palabras ya tienen su dirección
Sus ojos son mi faro
Su boca me habla a mí,
Elegido entre todos para escucharla...
Cada nuevo ser es esa oportunidad grandiosa
7
La aventura de acercarte a mí
Ha comenzado.
Impredecibles como una llama,
Mis palabras correrán a tu encuentro
Presagiando alas transparentes
Revelando secretos dones
-hermosa soledad que te aproxima
Y me redime-
Insinuando huellas
Despertando presencias olvidadas...
Si no temes,
El amor te espera
8
En esta soledad no elegida
En este alejamiento de subsistencia
Presiento el abrazo inexistente
Escucho la conversación imposible
Guardo el beso libre, la lúcida mirada
Nada me acerca. Nadie me ata
Reconozco el momento
Antes de nacer lo señaló mi alma
9
Nuevamente con los ojos cerrados
Cercado –o abrazado- por el silencio
Reconstruyo
Pisada por pisada
Mi ascenso a este acantilado...
Furiosas me invitan las olas
Ansiosas me llaman las rocas...
El sol –ahora oculto-
Aún perdura en la piel.
No hay palabras para la rendición
Sólo quietud...
Mañana... es un país remoto
10
Risas, gritos, cantos
Parecen la vida
Pero sólo son repetición,
Ocultamiento, distracción
La vida
En su sencillez
Aún espera
11
El miedo
Es una quietud
Es una espera...:
Decidir
Para deshacer el temor
Atreverse
Para deshacer la duda
12
Humanos
Criaturas diminutas y ruidosas
Trazan lentamente
Heridas gigantescas que atraviesan la tierra
Sus palabras insolentes, huecas, llenan el espacio
Sus deshechos ennegrecen las aguas y las mentes
...Sin embargo
En sus ojos existe la luz
En sus manos asombrosas vive la posibilidad.
Casi indiferentes, sin pensarlo, crean la vida
Y el arte y el amor...
Yo –humano al fin-
Paso del desprecio a la admiración
Del rechazo a la ternura.
Quizá los ojos de Dios
Perciban matices diferentes
Canciones ocultas en sus cuerpos hermosos
Silencios vivos agazapados como flores
13
Algo ha despertado
Se mueve, en algún diminuto rincón
De mi interior
Su presencia me devuelve la esperanza
Sus lentos movimientos
Me llenan, como una premonición
Aquí estoy, callado, temblando
Como una virgen esperando la ansiada posesión
14
Conozco este silencio
15
¡La belleza es...!
En un rostro, en una hoja
En el movimiento de tu mano
En el papel que se arrastra calle abajo
¡La belleza es...!
Percibirla equivale a sonreír secretamente
A respirar con lentitud, con suavidad
Como quien no desea que el pájaro vuele
Al menos durante otro instante
16
Ave Fénix
Dudan, lloran, temen...
Mis palabras
-Báculo tembloroso-
Permiten un paso más...
El inicio de una sonrisa...
El anuncio de la caricia...
Son el presente y me redimen,
Pero anhelo explosiones, carcajadas
Atrevimientos, libertades
¿Mañana asistiré a su fuego?
17
Como el anciano que ya nada teme
Como el niño que aún desconoce el temor
Como el sabio que enciende la luz para disipar las sombras
Como la amante que ofrece su cuerpo abierto y húmedo
Como el ciego que recibe en su rostro la lluvia y el sol
Como la cometa que se lanza gritando contra el viento...
Mi mano se acerca a tu mano
Mis ojos se anudan en tus ojos
Mi piel tiembla ante tu piel...
Y nuestras almas se besan
18
No me cerca la muerte
No me detiene la prohibición
He renacido –una vez más-
Y la alegría se me ofrece exuberante
Atemorizados, quienes me rodean
Resienten el brillo de mis ojos imantados
La voracidad de la piel en mis manos
El torrente poderoso de mis palabras
¡Saben que es la vida!
Esa huérfana que huyó de sus días
Y de sus noches
Esa loca de carnes voluptuosas
Y labios tiernos
Esa promesa que ha vuelto
Con el poder del sol
Para deshacer su cómoda indiferencia
¡Saben que es el amor!
Pero habían olvidado su rostro
¡Saben que es el amor!
Pero aún no reconocen su presencia
19
Silencio
No se muevan
Abran su piel y sus ojos
Tras las horas
Nace la vida
Y crece y se desborda
Se derrama en el temblor de una hoja
En ese brillo que explota en un rincón...
Silencio
No teman
Permítanle invadir su corazón
Con palabras siempre tiernas
Con gestos lentos y caricias lentas...
Silencio
Sonrían
Destapen sus regalos y beban
20
Nuevamente llueve
Las puertas y ventanas están cerradas
Las luces encendidas
El viento huracanado ha quedado fuera
Bajo mis cobijas, sonrío
Nada necesito
Disfruto la soledad que hoy tengo
Ayer disfruté las caricias
Mañana volveré a elegir
Lo que la vida traiga
21
Resulta sencillo sonreír
Cuando nada se espera
Y –sin embargo-
Llega una mirada, un abrazo, una caricia
Llega también el viento generoso, el cálido sol
La vida sabe darse
Y yo la recibo jubiloso
¡¿Cómo no amar sus múltiples entregas
Su servicio humilde
Sus sorpresas asombrosas?!
Hoy –por ejemplo- una joven mujer
Se arrodilló ante mí, sin palabras,
Sin temores, sin exigencias...
Y su cara me iluminó
22
Hoy
Unos ojos azules me miraron
Y me sonrieron
Unas manos blancas me acariciaron
Una mariposa multicolor danzó ante mí
Nubes negras volaron a mi alrededor
Hojas verdes temblaron por mi presencia
¡Que los ciegos se rebelen y exijan la luz!
23
Acariciando
Pasan el sol, el viento, la lluvia
Abrazando
Llegan la noche y el día
Acariciando, abrazando y amando
Se quedan las mujeres...
En mí
24
Todo pasa
En cada instante
Todo pasa
No alcanzan los sentidos
Para tanta vida
25
Pequeñas verdades
Van girando sus aristas
Encontrando uniones impensadas...
Pequeños vacíos
Van recibiendo presencias
Que los llenan
Pequeñas formas
Van entrando en espacios perfectos
Que las esperaban
Lentamente
La gran verdad
Como un sol que rebasa el horizonte
Ilumina... El día ha llegado
26
No quiero palabras extrañas
Como la noche
Con sencillez
Ofrezco mi sol
La calidez de mis manos
La malicia en mis miradas
El silencio que te envuelve
Y acerca
27
Como el sencillo rayo de luz
Que ilumina la más oscura sombra
La palabra llegó a mí
Ahora no puedo negar que sé
Ante los ojos de las mujeres y los hombres
Esparciré mis semillas
Sin ocuparme de terrenos o lluvias
Porque así debe ser
Que cada quien asuma lo que de allí surja
28
No se trata de mirar
Este hermoso rostro de mujer
-casi todos lo logran-
sino de disfrutar...
de maravillarse...
ante la belleza que allí se encuentra
29
Pasa el viento; las nubes también pasan
Pasan aves, insectos, humanos
Crecen las flores y los niños
Sonríen, gritan, cantan, hablan, sueñan
Hombres y mujeres
Llega la noche y el día y otra noche
Llega el ruido, el silencio, el panadero
Llueve, relampaguea, brilla el sol...
Cierro los ojos... y al abrirlos
-¡increíblemente!-
el espectáculo aún continúa
30
Oigo voces
Pero me son ajenas
El brillo del sol en las hojas
En los árboles, en los campos
Acapara mis sentidos...
Son tan bellas sus pinceladas
Tan seguras, tan veloces
31
Me esperaba la fruta en el árbol
Su entrega
Fue casi un lanzarse
Un desprenderse impaciente
Al saborearla
No puedo evitar las obvias preguntas:
¿Qué otros placeres?
¿Dónde?
¿Quiénes esperan mi mano
en este mundo de colores?
32
El fuego todo lo deshizo
Como un creador cansado
-incluso hastiado-
Redujo a cenizas o humo blanco
Hermosas formas
De hojas y árboles
De pequeños animales
De sillas, mesas, camas, techos...
Que ahora se dispersan
Barridas, expulsadas
Por el viento.
¡En este momento siguiente
Quizá sus ojos me buscan!
33
Se retira la luz entre los árboles
Nuevamente
Permite el reino de la sombra.
Todo tiembla
La planta, el animal, la pradera
Incluso el hombre
Trata de abrazarse a sí mismo
Se esconde sin orgullo
Entre los muros que construye
34
En la ventana
El rostro surge y sonríe
Iluminándome
Su belleza es otro regalo para mí
Agradecido
También sonrío
35
Caen las hojas secas del guayabo
Las veo
Incluso las oigo en la tarde tranquila
Al árbol no parece importarle mi presencia
Sin embargo
La joven mujer –al sentirse observada-
Cambia sus movimientos
Me mira frecuentemente
Perturbada o interesada por mí
Por la atención de mis ojos
Por la insistencia de mi conciencia
Sonrío
Y ella inmediatamente se levanta
Y se aleja
Cuidando que el viento
No agite excesivamente su falda
36
Me muevo hacia ti
Y el universo cambia
Hacedor de nuestra realidad
Te beso, te acaricio, te acerco
Me abro a tu amor...
Luego, satisfecho,
Me detengo
Para que nuestro universo
Cumpla su círculo de sombra
37
Es en mi mente
Donde decido temerte o amarte
Donde elijo sonreírte y abrazarte
Es en mi mente
Donde mis relaciones contigo
Adquieren nuevos rumbos
Hoy en mi mente
Escojo acariciarte lentamente
Mientras disfruto la felicidad de tus ojos
38
Elijo un paraje natural y hermoso...
Se escucha silencio, trinar de pájaros, batir de alas
Elijo mujeres bellas, calladas, sensibles, lúcidas...
Se reciben miradas tiernas, caricias, apoyos
Elijo un presente sin recuerdos, sin ilusiones...
Se siente la plenitud de la vida en el instante
La felicidad de todo lo que es
39
Disfruto el paisaje azul y verde
Respiro, una y otra vez
Todo ocupa perfectamente su lugar
Como gotas de un mar único
40
¿Qué papel cumplo
En este universo gigantesco?
¿Este punto diminuto de conciencia,
Que observa al colibrí posándose en la rama,
De este árbol entre miles,
Para qué pisa la tierra?
Callado
Posos mis ojos en los seres
Los hago reales en mí
Por un instante
Los escucho, los pienso, los disfruto
Casi al borde de una respuesta...
Que no importa
41
Las flores
Que han caído de plantas y árboles
Cubren el piso.
Su mensaje
Lleno de belleza
No encuentra mi cerebro
Sólo mis ojos estáticos
Sólo mi conciencia agradecida
42
¡Qué derroche de color
De diseño
De distribución y forma
De perfume
De trabajo detallado
De delicadeza
De organizado crecimiento
En esta flor
Tirada en el piso
43
El viento
Amante antiguo
Salta de rama en rama
De árbol en árbol...
Incluso a mí
-sin permiso-
Me acaricia
Con sus dedos largos
Con su forma extraña
44
No existe soledad
Entre árboles, hojas, pájaros
La soledad
Únicamente se percibe
En medio de los humanos...
Es una presencia inarmónica
Y no una ausencia
45
Los gallinazos
Vuelan majestuosos ante mí
Ascendiendo en círculos mágicos
Que sus alas conocen
Yo –aún aferrado a la tierra-
Escribo sobre el vuelo
En un mundo de papel
46
Acaricio la piel brillante
Tratando –inútilmente-
De atrapar su belleza
Su esencia
La verdad de su atracción
Pero el goce imaginado
Es inasible
O se niega a permanecer en mi mano
Se resiste a ser ave enjaulada…
Así continúa la tarde… la vida
De piel en piel
Olvidando, repitiendo, renovando
El ritual es antiguo
47
Un ser observa el horizonte
Otro, habla con una mujer
Un grupo de niños juega con su balón
Alguien lee un libro
Un anciano cae sobre la arena
Varias personas discuten violentamente
El mensajero se aleja en bicicleta…
¿Qué los iguala?
¿Qué los diferencia?
¿Quién cumple una misión vital?
¿Son todos pobres marionetas sin conciencia?
Ante este mar enorme
Sonrío con cierta tristeza
48
Silencio
Lleno de mar
Y brisa
La paz
Parecería vivir aquí
Pero no todos los ojos brillan
49
Me detengo
Pienso
Siento
Me silencio
No son palabras las que brotan
Una paz sonriente surge por mis poros
Nada falta. El momento es perfecto
Sin embargo, escribo
50
Ciudad de ángeles
Seres, hechos de luz
Observan
Y sonríen
Yo
Acaricio la piel
Oigo las palabras
Muerdo mangos jugosos y amarillos
Tirito ante la lluvia fría
Lloro dentro de ojos negros y azules
Aspiro su ternura
Me conmuevo con el poder de su amor
Camino entre árboles verdes, nubes blancas, flores rojas
Escucho el sonido del viento, la voz del niño,
La risa de la mujer, la calidez del piano…
La vida en la tierra
Fue mi regalo
51
Seres de ciudad
Abran ya sus ojos
Y beban
La luz todo lo inunda
Los sabores son infinitos
Pieles de colores ansían sus caricias
En el fondo de cada mujer
El amor palpita
52
En presente
Esta flor no es una flor
¡Es la flor!
53
Aquí
En el borde de la noche
Casi oculto en el silencio
Detengo las palabras
Que cruzan veloces mi universo
Hasta encontrar
Los otros nombres del amor
54
Los sonidos de la noche
Me envuelven paulatinamente
Uno a uno
Cierro mis sentidos…
Y ya en el borde de la aniquilación
Otra luz me invita
55
Mágicamente
La sombra de la nube
Se desliza sobre la montaña…
Es mi mano en tu cadera
Mi mirada entre tus muslos
Es mi beso
Cruzando veloz por tu recuerdo
56
No hay prisa
Este presente eterno
Me invita a disfrutar cada centímetro
Con la lentitud del experto
Aquí la espiga, allá la mariposa
Los pinares y las nubes…
Y nuevamente la espiga mecida por el viento
O adormecida por el sol
O visitada por la mosca
El tiempo se detiene para mi deleite
La mujer cierra los ojos para mi deleite
Las hojas en los árboles estiran su sonido
Para mi deleite…
Como una cicatriz
La autopista también se estira en la distancia
57
Hierbas, insectos, plantas, pájaros,
Árboles, ríos, nubes, montañas,
Viento, sol, sonidos, colores,
Pensamientos, emociones, cuerpos…
¡La generosidad de Dios me anonada!
58
Dios
Se ama a sí mismo en mí…
Yo lo agradezco
59
Desde el nacimiento del mundo
He visto danzar al amor.
Sus movimientos infinitos
Han alegrado cada instante
¡Nunca se repite!
¡Nunca se detiene!
Soy su testigo silencioso
Su feliz espectador
Por los siglos de los siglos
60
Nuevamente
Se ha acercado a mí la muerte
Con sus lecciones de ausencia
De ingenua sorpresa
Sus caricias
Ya no me perturban…
¡Vieja amante!
¡Amiga vieja!
61
Escondida armonía del mundo
Visible belleza exuberante
Divina dualidad
62
Juguemos
A descubrir el secreto de la piedra
Descubramos jugando
Los misterios que rezuma la piel
¡Nada de seriedades
En este mundo magnífico!
63
Hacer
Y dejar de hacer…
Quienes no están obligados a nada
Son quienes tienen el poder
No importan los títulos o los cargos
No importa la fama o el dinero
Es en la libertad para elegir
Donde habitan los dioses
¡Amar por el placer de hacerlo!
¡Callar por elección!
¡Acariciar para sonreír!
¡Iluminar como quien camina!
64
Ocurre la vida
Ante mis ojos.
Dentro de mí
También ocurre.
Sin premeditación. Sin esfuerzo
Vibra la belleza…
Siempre estuvo allí
Y sólo ahora la disfruto.
Nada necesito, porque nada falta
Nada falta, porque todo lo disfruto
65
En milésimas del tiempo
Se deshacen
Mis miradas, mis palabras,
Mis caricias, mis abrazos…
Hermosas construcciones cotidianas
Desaparecen a mi paso
Es el presente
Es la vida
Como un mango amarillo
Que –mordisco a mordisco-
Deshace su camino
Como explota la multicolor pompa de jabón
Como cruza un valle extenso la brisa
Así mis sonrisas
Así mis besos
Así mis poderosos pensamientos
Así mi más lúcido movimiento
¡Cada segundo muere un gesto!
¡Silencio!
66
Esposa, hijos, padres, hermanos
Alumnos, amigos, compañeros…
Sólo palabras y distancias
Sonrisas, miradas, caricias, besos…
Vida diaria y cercanías
Hago momentos…
¡Son mis hechos!
Deshago nombres, recuerdos
Deshecho obligaciones
Creo e improviso:
Aprovecho mi divinidad
Cada día
Cada instante…
¡La eternidad es el instante!
Un abrazo resume el universo
Y lo redime…
Sí, me lo vuelvo a decir
La redención es personal
Como la condenación
Como el sufrimiento o el juego
Como la vida o la muerte
67
Los seres se agitan
Huyendo de su voz
Golpean piedras, derriban árboles
Oscurecen el cielo…
Han olvidado su origen
Y se arrastran con las alas plegadas
Y lloran con el canto acallado
Y tiemblan mientras su poder dormita
Encapsulado el aroma… el color… la flor…
¿Quién reconocerá la orquídea magnífica?
68
¿Qué es la verdad?
La verdad es la luz
Que ilumina desde lo alto
Cuando brilla
Todo lo que era sombra desaparece:
Se deshacen el miedo, la duda, la tristeza.
Quien vuelve a la libertad, al amor
Lo hace naturalmente
Porque ya no nece4sita defenderse:
Ya no puede ser vencido
Porque el ataque resulta imposible
Sólo la verdad
Permite ver con claridad cada detalle
Encajando perfectamente
En el cuadro general
En el todo
69
La complejidad del universo
Sólo existe para nuestro gozo
La vida es simple
Cuando elegimos disfrutarlo todo
La abundancia se hace real
Únicamente si no intentamos atraparla,
Reducirla al tamaño de nuestro deseo
Así gozo el viento, la neblina, los pinares
Las mujeres, los abrazos, los besos
El agua en mi garganta o en mi cuerpo
La luz en mis ojos o en los tuyos…
Cuando el niño se detiene ante la flor,
Mi corazón deja de palpitar,
Porque reconoce que es un instante sagrado
Cuando presencio una caricia…
Tiemblo…
Y mi temblor es anticipación
Cuando observo que una sonrisa empieza a forjarse,
Aislo todo lo demás…
Para alcanzar a percibir la calidez de la explosión
¡Ah! ¡Y cuando soy yo en presencia de la orquídea!
¡Y cuando soy yo quien acaricia!
¡Y cuando es en mí en quien nace la sonrisa!
¡Sí! ¡Casi muero con tanta vida!
70
Homenaje a Emily Dickinson
Para hacer el amor
Sólo se necesitan
Un instante y una mirada
A veces
Sólo una mirada
71
Decido sonreír
Y alguien recibe mi sonrisa
Decido acariciar
Y alguien acerca su piel hasta mi mano
Decido enseñar mi mundo
Y alguien escucha y asiente…
Decido silenciarme
Y alguien me besa tiernamente
Para llenarme
Sólo necesito vaciarme
Para recibir
Sólo preciso darme
72
Al llegar al mundo
Olvidamos la sonrisa de Dios
Es un requisito para poder descender
Y aprehender la pequeñez del cuerpo
Quien camina entre los hombres
Es un hombre más…
Su amor, sus caricias, sus sonrisas
-pese a su luz-
Son logros humanos
73
Asciendo al día
Alcanza apenas la conciencia
A percibir la novedad del día
-Huele a pino húmedo,
A grito de flor multicolor-
Ciega todavía en este momento extraño
Sus manos ansían la piel sin nombre
Paso a paso recorre su ausencia
Ese sendero hecho de nostalgia
Es aún un llanto
Arrancado a golpes a la luz de la mañana
¡Sí, por ahora es incapaz de invocar su hermosura!
Pero la conciencia asciende
Como una maga blanca venciendo el hechizo de la noche
-Con los ojos al fin despiertos-
Le sonríe a los seres y a las cosas
A las nubes, al viento, a los sonidos
Que entran danzando con su furia loca
¡Es el día que llega! :
A mi lado
Una mujer desnuda
Formada por montañas que descienden
Tras la ventana
Un paisaje imposible
Que se hace y se deshace permanentemente
En mi interior
Un universo en miniatura
Que gira poderoso y cambiante
-¡Es la vida!- Digo
¡Pero las palabras no saben… casi mienten!
74
Son mis días
Hechos de palabras, ojos y pieles
Mis días se multiplican
Como si supieran que son irrepetibles
Llegan hasta mí plenos de color
Ansiosos, igual que vírgenes
Sus instantes me rodean exigentes
Sus manos me miman y me excitan
Yo les perdono sus excesos y sus risas
Soy su padre. Son mis días
75
Confundido
Por la multiplicidad de los instantes
Me lanzo tímidamente a la vida
Ella impasible me recibe
Esperando que sea yo el hacedor
La he visto respondiendo así a todos:
Para unos es la danzarina atrevida
Para otros es la cándida, la ingenua
A quienes la buscan, se entrega
Y si la temen, se oculta
Que nadie se queje por su sabiduría
Cada uno recibe lo que crea
76
Crea lo que cree
Cree lo que crea
Así en la vida como en la muerte
Así es. Así sea
77
Pequeñez
Un susurro de hojas
Me advierte que viene el viento
Majestuoso se abre paso entre los árboles
Pero al llegar a mí
No se detiene
Me atraviesa invisible
Sin percibir mi admirada presencia
Desciende raudo la enorme montaña
Atraído por ecos más grandes que los humanos
La humildad es mi lección cotidiana
78
Somos misterios
Ante mí, diminuto en medio de la montaña
Un hombre corre atravesando el bosque
Sólo su movimiento me gritó su presencia
Pude incluso confundirlo con una vaca o un perro
¿A quién busca? ¿De quién huye? ¿Qué anhela?
Su vida es mi misterio
Su pequeñez… mi lección
79
Voces
Las voces vuelan como aves
Vienen y se posan ante mí
Sin pedir nada
O quizá
Sólo mi estática atención
Mi conciencia que las acaricia
80
Una flor violeta
Una niña que balbucea
Un eucalipto vencido
Son mis palabras para nombrar un instante
Pero también la campana tañía en la distancia
Y el perro ladraba su temor
Y los autos se arrastraban por cicatrices negras
Y el viento retrocedía para auscultarme…
El lenguaje es tan pequeño
Como un hombre en medio de la nada
81
Cada palabra
Como una lupa arcaica
Se acerca y nombra el instante
Con su piel de recién nacido
Con su incapacidad para internarse
En el misterio absoluto de la vida,
El lenguaje no es más que superficie
¡Soy un hacedor de apariencias!
82
Me interno en el instante
Y encuentro al silencio
Por eso “Dios” es una palabra
Que no significa nada más que “innombrable”
Sin embargo, escribo…
Las palabras son mi bastón de ciego
Sólo me ayudan a no tropezar
Sólo me anuncian qué lejos está el misterio
83
Lección de historia
He vuelto al día
-una vez más-
Desde regiones imposibles, innombrables
Atravesando mares y sombras desconocidas
He despertado en un nuevo día
También desconocido
Aún innombrado
Casi imposible
Lo cruzaré con mi coraza de guerrero
Lo sembraré de hazañas:
Solo con mis manos cazaré pieles
Pasaré sin temor en medio de los cuerpos
Me internaré en ojos oscuros y exóticos
Conquistaré paisajes plenos de color…
Quienes me conocen no lo olvidarán
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